Marc y Annie os dan la bienvenida a una magnífica finca del siglo XIX. Esta antigua granja con mucho encanto destaca por su emblemático palomar y ofrece un entorno auténtico y acogedor para una escapada fuera del tiempo.
Para explorar los alrededores, se le propondrá un paseo en bicicleta eléctrica, seguido de una visita imprescindible al Museo Marcel Lenoir en Montricoux. Por último, podrá disfrutar de una generosa tabla de embutidos y quesos locales, perfecta para una merecida pausa gastronómica.
Tras un día lleno de descubrimientos, disfrute de un momento de relax junto a la piscina o diviértase con las actividades disponibles: petanca, bádminton y voleibol.
ALOJAMIENTO:
Cuatro habitaciones de huéspedes con la distinción «Chambre d’hôtes Référence», con una superficie de entre 17 y 20 m², que combinan encanto y comodidad con sus suelos de parqué antiguos, vigas vistas y elegantes boiseries. Cada habitación dispone de un cuarto de baño privado.
La finca ofrece opciones para amenizar su estancia: un gran parque arbolado, una piscina de 6 x 12 m para refrescarse, una pista de petanca, bádminton y voleibol, así como el alquiler de bicicletas eléctricas para explorar los alrededores.
RESTAURACIÓN:
Los propietarios le servirán un desayuno, así como una generosa tabla de embutidos y quesos locales.