Descripción
Con una educación puramente africana, impregnada de proverbios, poemas y sabiduría, Zaef maneja las palabras con precisión antes de hacerlas chocar entre sí.
Juega con la descaro y lo indecible para crear un humor negro que refleja sus propias experiencias.
Riéndose de sí mismo antes de reírse de los demás, sin concesiones, sumerge a su público en un universo rebosante de palabras y situaciones pintorescas, en el que se combinan la ligereza y la profundidad.
Zaef nos recuerda, en su monólogo «Poéticamente correcto», que la risa y la reflexión son las dos caras de una misma moneda: ¡la de la vida!
